Esto que sientes es normal
Después de algo tan fuerte, el cuerpo y la mente reaccionan. No estás roto. Estás respondiendo a algo que merecía respuesta.
- Dormir poco, o despertarte de golpe.
- Sentir el cuerpo cansado aunque no hayas hecho mucho.
- Sobresaltarte con ruidos o movimientos.
- Llorar sin aviso, o no poder llorar.
- Olvidar cosas pequeñas, costar concentrarte.
- Sentir miedo, rabia, o nada en absoluto.
- Querer estar con gente, o necesitar estar solo.
Para muchas personas, estas reacciones se calman poco a poco. Para otras, no tanto. Si pasan varias semanas y sientes que no afloja, hablar con alguien preparado puede ayudar.