Reconócelo
En pánico, la persona respira agitada, tiembla, el corazón se le dispara y no puede pensar claro. En shock, puede quedar como ausente, sin reaccionar, como si nada fuera real. Ninguna de las dos «exagera»: su cuerpo está sobrepasado.
Por ejemplo
Alguien que repite lo mismo sin parar, o que mira fijo sin responder, puede estar en shock. No la sacudas ni le grites.